viernes 30/10/20

Escotes

Mi madre es como Dianne Keaton: lleva cuello vuelto en verano. Siempre que puede me sube el escote hasta hacer que el cuello se escurra para convertirse en un lugar demediado, en una brecha invisible entre los pies y el mentón. Y no crean, que ella —fiel al espíritu de finales del power más colorido— se casó con minifalda Quant y pamela. Aún podría llevarla, pero se empeña en las telas timoratas. Vale. Cada vez que mi madre me tapa la piel de pollo, lo que hace en realidad es recordarme que no nunca más seré joven. Pero la pregunta aparece cuando es un conserje el que oculta a una mujer por mostrar más pecho del recomendable. ¿A quién protege? La mayoría diría que a la joven, pero yo creo que, en realidad, el corrector de estilo y recato trata de que no se vea su propio desahogo.

Hemos llegado a pensar que nuestro cuerpo es la razón de algo que le puede ocurrir a alguien, en una espiral de puritanismo difícil de soportar. Es el mismo mecanismo envenenado por el cual en un museo permiten la entrada de una mujer censurada pero impiden que acceda la que muestra la piel que asoma por debajo del busto.

Acaba de pasar en París, precisamente en París, y precisamente en el lugar que muestra los mejores desnudos femeninos de la historia. Allí está por ejemplo El origen del mundo, de Courbet, ese lienzo que se centra en el escenario de la mujer donde ocurre todo y que fue velado por la terquedad del puritanismo. Hace unos años, una artista llamada Debora de Robertis mostraba en ese mismo lugar que la hipocresía aún ordena el mundo. Debora recreó El origen del mundo con el kilómetro cero de su propio cuerpo que —tapizado en oro— interpuso entre la obra de Courbet y los visitantes. Como pueden imaginar, no había diferencias sustanciales entre la vagina colgada de la pared y la que mostraba la artista. Sin embargo, uno de los trabajadores de la sala decidió mediar para salvar al público de la aterradora vulva que yacía bajo el gran coño del artista francés que, asombrosamente, aún no han retirado de la sala.

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