miércoles 19/5/21

La infamia de Pablo

En uno de los actos de impudicia política más viles que se recuerdan, el vicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias ha comparado a un delincuente con los republicanos que abandonaron España tras la guerra civil. No se puede caer más bajo, ser más ruin ni tener menos categoría intelectual. Con esta muestra de enanismo moral, el nieto de Manuel Iglesias —demostración de que la canalla no hacía ascos a ninguno de los bandos de la guerra— se ha quitado definitivamente la careta de ursulina para hacer una defensa acrítica de la violación de la ley.

Comparar a los hombres, mujeres y niños que atravesaron los Pirineos, fueron concentrados en los campos franceses como si fueran apestados y, en algunos casos, asesinados por los nazis, con un convicto que lideró una sedición contra sus propios conciudadanos y vive en un palacio a costa de lo que nos roba es de un cinismo propio del peor de los tiranos. ¿No os da vergüenza? Os lo pregunto a los que le votáis. ¿Os reconocéis en estas palabras sucias? ¿Se reconoce el procurador Pablo Fernández en ellas? No creo que tenga el rostro de volver a utilizar los términos oprobio, ofensa o deleznable a no ser que el destinatario de los mismos sea su líder, al que sólo le falta preguntarnos para qué queremos la libertad y la ley. Hay varias cosas en las que Puigdemont se asemeja al régimen de Franco. Su idea de paraíso también comenzó con un golpe de Estado, una violación de la ley y ley, no lo olvidemos, es lo único que hace que el rey Juan Carlos sea juzgado con las mismas salvaguardas e igual dureza que cualquiera de sus colegas de la política. ¿Qué, señor Fernández? ¿Es lo mismo Luis Buñuel que Puigdemont? ¿Es igual Chaves Nogales que Ponsatí? ¿Cree, de verdad que cualquiera de los huidos del procés tiene algo que ver con Juan Ramón Jiménez (que escapó de las checas) o con María Zambrano? Le creo a usted más honorable que al vicepresidente y estoy segura de que no perderá la oportunidad de exigir a Pablo Iglesias que pida perdón por la infamia que dijo el domingo en su intervención en Salvados.

La infamia de Pablo
Comentarios