martes. 28.06.2022

Titanes aspados

Estamos ante una representación, ante una comedia que acabará antes de lo que pensamos y en la que nos daremos de bruces con los dioses. Hay una obra de teatro de Jean Giraudoux, Anfitrión 38, escrita antes de que la discusión entre Héctor y Ulises desatara la furia de la guerra. En ella, el dramaturgo francés, amante de la civilización germana que un momento después acabaría con el mundo, enfrenta la soberbia de Júpiter a la libertad de una mujer, Alcmena, que rechaza la inmortalidad. Tratar de alcanzar el Olimpo siempre se lleva por delante todo lo que nos hace humanos, pero a la vuelta de la esquina pensamos de nuevo que somos invencibles.

Estamos a punto de iniciar el regreso a Ítaca y aún no ha estallado la guerra. Al llegar seremos mucho más pobres, más viejos y puede que más sabios.

El petróleo, el gas, el uranio... las materias primas que hasta hoy hemos utilizado para crecer se acaban y no habrá sustitutos pero nos creemos eternos y apretamos los ojos para tener una coartada. Advierten de que la gasolina se pondrá a tres euros, de que el gasóleo se acabará, de que las cosechas desaparecerán y, sin embargo, levantamos nuevas torres de Babel con las que tratamos de medirnos con Dios, incapaces de aceptar que ya todo se terminó, de que hay que aceptar que seremos mortales antes de lo que pensamos.

El miércoles se aprobaron algunos de los titanes aspados que destrozarán la Cordillera Cantábrica para que los de siempre hagan lo único que saben: destrozar, coger el dinero de las subvenciones y dejar que los miserables corramos con los gastos de la fiesta cuando se demuestre que todo era mentira. Lo mismo que en los cielos abiertos, pasará con los parques de aerogeneradores que quedarán como los gigantes de la ruina anunciada. Como siempre, y a pesar de las señales que cada día nos advierten de que nadie puede enfrentarse a los dioses, todo sigue igual que siempre, como si ese siempre no se conjugara ya en participio pasado, como si no hubiéramos enfilado ya el otro extremo del bucle.

Titanes aspados
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