viernes. 12.08.2022

Editorial | Tiempo y dinero perdidos en el soterramiento

León perdió dos décadas con la integración del tren. Recortada de forma temeraria sobre el plan inicial, la obra para deprimir la vía no ofreció jamás un resultado adecuado para las expectativas de la ciudad; la valla es el elemento que mejor define la transformación. Al margen del fracaso con el uso de los terrenos sobrantes, empiezan a elevarse las voces disconformes con las estructuras heredadas de la intervención, que ya parecen caducas a ojos de los vecinos, cuando aún no se ha cumplido un año del estreno de la solución. La Velasquita no quiere muros, y ya ha pedido al Ayuntamiento de León respaldo para exigir a Adif que extienda la losa y acabe con ese chaflán sin fondo en un pasillo entre muros a la salida del túnel de la estación pasante. Un kilómetro al oeste, Trobajo pelea sin descanso por conseguir una integración que elimine los puentes y las pasarelas. Con dos décadas perdidas en torno al soterramiento, se impone una reflexión a los políticos, para que León reciba el trato de otras ciudades y se conceda una integración global con San Andrés.

Editorial | Tiempo y dinero perdidos en el soterramiento