domingo 29/5/22

Editorial | 12-M: una jornada para unirse por el futuro

Los datos son rotundos. Quizá el mejor ejemplo sobre la realidad que vive la provincia, o más concretamente sobre su futuro, sea el balance de matrículas de la Universidad de León. Hay la mitad que hace 25 años. Y la foto más clarificadora está en los colegios, con las aulas medio vacías.

El efecto diáspora sufrido desde hace demasiadas décadas genera ahora una pirámide poblacional que no resulta sostenible. A lo largo de cada año se suceden las estadísticas y los estudios que ponen el acento en una crisis en todos los órdenes que probablemente se asoma a una fase sin vuelta atrás si no llegan soluciones. El cierre de la minería del carbón y la polémica clausura de las centrales térmicas han puesto la puntilla a una economía provincial marcada por la constante merma que de este modo se agudiza.

Frente a este panorama, se hace necesario que León alce hoy la voz con claridad. Ya lo hizo en febrero de 2020, con las históricas manifestaciones por las calles de León, Ponferrada y Villablino que lamentablemente no tuvieron el eco necesario con la irrupción pocas semanas después de la pandemia del covid. Desde entonces, la sucesión de episodios ha sido lamentable, con el fracaso de la Mesa por León y los torticeros intentos para desviar la atención y trasladar culpas a la bancada contraria.

En muchas ocasiones se asegura que hay citas imprescindibles. Que deben seguir históricas. Y más allá de los tópicos, hoy es verdad. La sociedad leonesa, sus representantes, los partidos, las administraciones, los sindicatos, todo tipo de entidades e instituciones, y la ciudadanía, deben dar un paso al frente y expresar con claridad que sí es posible otro futuro para esta tierra. Y desde mañana trabajar de igual manera, codo con codo. De verdad. Creyendo que con esa acción es posible conseguir que lleguen las inversiones públicas necesarias del Gobierno y de la Junta, y también la promoción para lograr captar proyectos empresariales privados creadores de riqueza y empleo. La sociedad está vigilante y a la vez aburrida de las traiciones. Hoy toca unidad. Y desde ya un esfuerzo conjunto que sea real.

Editorial | 12-M: una jornada para unirse por el futuro