sábado 21/5/22

Editorial | La acuciante falta de personal sanitario se agrava

La dotación personal del sistema sanitario hace aguas por todos sus frentes. Al agotamiento del colectivo y la extenuación que le está suponiendo la interminable pandemia se ha venido sumando la falta de previsión sobre las necesidades de los distintos servicios; así como la incapacidad de retener a los profesionales, que buscan horizontes más rentables en autonomías o países que pagan mejor y valoran más a sus sanitarios.

El resultado es que, en el punto álgido de la sexta ola, el cuerpo de enfermeras aparece diezmado y las vacaciones que les corresponden, y que necesitan más que nunca, suponen adelgazar aún más un servicio al límite de sus posibilidades.

Sin bolsa de profesionales de la que tirar, a pesar de las advertencias y las evidencias que se han venido mostrando desde hace meses; con más de medio centenar de enfermeras de baja contagiadas por covid, la decisión de la gerencia del Hospital de León ha pasado por cerrar una planta (la de Cirugía, que cuenta con servicios quirúrgicos en otras alas) y redistribuir los efectivos disponibles, de forma que quienes pueden alejarse por unos días de la dura realidad del coronavirus no tengan que renunciar a su derecho.

Por más equilibrios que se realicen la realidad palmaria es que no hay suficientes sanitarios para atender las necesidades del momento, y el problema no hace más que agravarse. Habría que preguntarse dónde están todos aquellos a los que se acudió de urgencia en el primer momento de la pandemia. ¿Realmente no hay profesionales o no se les quiere contratar?

Editorial | La acuciante falta de personal sanitario se agrava