martes 15/6/21

Editorial | Año de nieves, año de ruina para el ocio blanco

Esta temporada la falta de nieve no ha sido la preocupación de las estaciones de esquí de la provincia, sino todo lo contrario. La hay, en abundancia. Lo que no es posible es que los usuarios habituales lleguen a las pistas. No lo han hecho los esquiadores de otros lugares por los cierres perimetrales, no lo han hecho los centenares de alumnos de las escuelas de esquí que alimentan tradicionalmente el negocio los días de diario e incluso para los deportistas leoneses la limitación de aforo ha obligado a darse la vuelta a muchos de ellos en las jornadas de más afluencia. La consecuencia es el desplome de los resultados de los muchos negocios asociados al ocio blanco, ya de por sí marcados por una estrecha temporalidad.

A las puertas de las vacaciones de Carnaval, uno de los momentos de mayor afluencia turística en años normales, la evolución de la pandemia acabará de marcar la debacle económica de los alojamientos y restaurantes, escuelas de esquí, tiendas de alquiler de material,... Y a las propias cuentas de las estaciones, ya de por sí deficitarias.

Los empresarios cuya actividad depende fundamentalmente de la temporada de esquí se unen también a la petición de ayudas económicas para poder subsistir. Con menos de la mitad de usuarios que otras temporadas, que eran además los que sostenían el negocio en mayor medida, las pérdidas superan el 80% en la mayor parte de los casos. La hucha invernal que siempre permitía resistir el resto del año está vacía. Otro colectivo asfixiado económicamente por la pandemia.

Editorial | Año de nieves, año de ruina para el ocio blanco