martes 21/9/21

Editorial | El atasco en las autoescuelas no se salva con parches

La drástica merma de la plantilla de examinadores de la Jefatura Provincial de Tráfico en León, unida a los retrasos en los exámenes acumulados durante estos meses de pandemia, ha generado un atasco en las pruebas que mantiene a más de 3.500 aspirantes leoneses con la incógnita de cuándo podrán conseguir el carnet de conducir, un salvoconducto que en muchos casos es obligado para acceder al mercado laboral.

El colapso en el sistema que provoca el déficit de personal ha sido advertido reiteradamente por las autoescuelas pero sus protestas no han tenido eco. De hecho, la solución que se ha puesto de momento sobre la mesa es que sean dos interinos los que cubran durante un mes dos de las siete plazas vacantes, una medida que a todas luces es un parche que no va a aliviar de forma significativa la larga lista de espera que amenaza con cronificar una situación que, además de los perjuicios que supone para los solicitantes, deja a las autoescuelas con las manos atadas para dar salida a su demanda. Son apenas nueve los alumnos que pueden examinarse en cada jornada —dos días a la semana—, sin tener en cuenta a los aspirantes a carnet profesionales, cuyas pruebas se alargan más que las ordinarias. Echando las cuentas, el atasco tiene visos de eternizarse.

La responsabilidad de convocar nuevas plazas de examinadores es del Ministerio de Administraciones Públicas, que no parece tener prisa por zanjar una situación que se está dilatando más de lo soportable y la gestión de los parlamentarios no está dando demasiados frutos.

Editorial | El atasco en las autoescuelas no se salva con parches
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