domingo 22/5/22

Editorial | El campo se harta de un ministro con incontinencia verbal y sectario

Los comentarios marcados por la ideología y ajenos a las realidades, e incluso a los estudios científicos, siempre son inoportunos, dañinos y difícilmente justificables. Pero más si cabe cuando proceden de un ministro de un Gobierno democrático y de un país de esos que se suelen denominar «serios». Por ello, resulta inaceptable la continuidad en el gabinete del ministro de Consumo, Alberto Garzón, al que se le recuerdan ya aberraciones como en pasados ataques a sectores fundamentales para España como son el turismo o la agricultura. Ahora le tocó el turno a la ganadería, y el representante de Izquierda Unida en el gabinete del Gobierno PSOE-Podemos no tuvo mejor ocurrencia que describir como «carne de mala calidad» la que exporta España. Lo hizo en una entrevista en The Guardian que lógicamente ha incendiado al campo, a la clase política e incluso ha generado una auténtica oleada de condenas en todo tipo de foros de internet, liderando ayer las principales tendencias en redes como Twitter. El pasado verano ya se levantaron polvaredas cuando el Ministerio de Consumo difundió una campaña que proponía comer menos carne por razones de salud y medioambientales, y otra contra el uso del azúcar que soliviantó a los remolacheros.

Editorial | El campo se harta de un ministro con incontinencia verbal y sectario