miércoles 25/5/22

Editorial | El dato del paro evidencia la tragedia y la necesaria reconstrucción justa

El aviso del Banco Mundial lanzado ayer sobre lo decisiva que será la eficacia en la vacunación para conseguir una recuperación de la economía debe servir de aviso a España para evitar lamentos en el futuro. Una vez más el país exhibe su falta de diligencia y esa perenne descoordinación a la que parece condenado, en este caso en algo tan fundamental —incluso en lo económico— como es la distribución de las vacunas.

También será bueno tener en cuenta para mejorar la actuación de las diferentes administraciones el dato final del año 2020 en materia de empleo. Las tendencias ya eran negativas, con un cambio de ciclo evidente, cuando en el mes de marzo quebró todo la pandemia. Pero el desastre ha sido absoluto con una dramática perdida de puestos sólo paliada con los expedientes de regulación que facilitan a las empresas soluciones transitorias que frenen los despidos masivos de sus trabajadores. Para territorios como León, con problemas estructurales en su economía y con una creciente dependencia del sector servicios, el efecto en el desempleo que impulsa la pandemia puede agravar otros desequilibrios, como esa migración de jóvenes que tanto daño hace en la sostenibilidad de la provincia.

En juego está ahora el reparto de los fondos y las medidas para la reconstrucción. Las cifras que se están facilitando han levantado un auténtico clamor de indignación en los territorios que siempre salen danmificados en este tipo de operaciones. La reparación justa de las cosas requiere unos criterios que lamentablemente no suelen tenerse en cuenta desde el Gobierno central.

Editorial | El dato del paro evidencia la tragedia y la necesaria reconstrucción justa