jueves 6/5/21

Editorial | Debates inoportunos y ofuscadores

El previsible fracaso de la moción de censura promovida por el socialista Luis Tudanca sólo sirvió para que las Cortes autonómicas albergaran un debate inútil e inoportuno. De nuevo volvieron a un parlamento todos los tópicos sobradamente conocidos, y los argumentarios de unos y otros se desplegaron para perder una jornada que quizá se pudo haber empleado de una manera más eficaz. Fue el penúltimo episodio de un culebrón desatado desde La Moncloa aprovechando sus peones en las distintas autonomías y que van de fracaso en fracaso tras lo ocurrido en Cataluña, Murcia, Madrid y ahora Castilla y León.

Con la grave crisis sanitaria —y su extensión tan nociva en la economía y el empleo— que estamos padeciendo jugar a esa especie de ‘juego de tronos’ no podía ser más inoportuno. Y resulta previsible que tras el fracaso de la votación habrá que revisar el papel desempeñado por cada uno. A Luis Tudanca su partido lo ha puesto en la picota y queda muy tocado por haber empeñado su palabra en un presunto éxito de la moción que no se produjo y sobre el que cabe incluso preguntarse por las razones —quizá no clarificadas— que le invitaban a un alarde de confianza que se probó equivocada. Tras un fin de semana marcado por la incertidumbre, el ‘ruido de sables’ en el seno del PSOE de la Comunidad se hace evidente y el cuestionado líder queda abocado a una compleja etapa de camino hacia las próximas elecciones autonómicas que en principio tendrán lugar en dos años y para las que se enreda claramente su hipotética candidatura.

El ‘ruido de sables’ en el seno del PSOE de la Comunidad se hace evidente y el cuestionado líder queda abocado a una compleja etapa

En España, igual que en la Comunidad, quizá hace falta un debate claro, con argumentos y sin trampas sobre la situación tan complicada que vivimos. Sigue pendiente la duda sobre la gestión de la pandemia. Y sobre la eficacia de las fórmulas de reconstrucción económica y de ayuda a los más perjudicados. Pero lo ocurrido en la jornada de ayer en las Cortes mostró esa enorme brecha que existe entre algunos políticos que siguen a lo suyo mientras la sociedad está preocupada por la crisis y por asuntos fundamentales como la vacunación. Lo de ayer fue un debate inoportuno pero también ofuscador. Tapa la realidad. Quizá aquí en León sigue pendiente el que se hable sobre el futuro, de las posibilidades de captar fondos e inversiones para la recuperación. Sin brindis al Sol. Quizá UPL dio ayer un paso clave para aprovechar la necesidad de apoyos que tendrá el bipartito de Mañueco-Igea tras la fuga de una procuradora de Ciudadanos. El sillón de Luis Mariano Santos gana oportunidades.

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