lunes. 08.08.2022

Editorial | Despropósitos y desidia

Treinta años lleva esperando un destino el edificio de Araú, en Trobajo del Camino. La antigua chacinería cerró en 1992, y desde entonces ha vivido una sucesión de reformas (y también de abandonos que han hecho que parte de su estructura se haya perdido a pesar de las mejoras) que han dado forma a un ambicioso inmueble con auditorio y salas de exposiciones. Pero vacío durante demasiados años.

Un ejemplo de la desidia en la que se mueven algunos proyectos financiados con sustanciosos fondos públicos, que navegan en el sinsentido de no encontrar objetivo a la función que deben desempeñar, ni justificación al dinero de todos gastado en ellos.

En Araú los problemas de licencias rozan lo obsceno. Sucesión de empresas en quiebra y olvidos en tiempos de crisis que dejaron sin cubrir los documentos necesarios para justificar las obras. Tres décadas de vergüenza.

Editorial | Despropósitos y desidia