lunes 23/5/22

Editorial | Disonancia formación-empleo que urge corregir para mejorar la competitividad

La industria puntera de la provincia no sólo necesita mano de obra, sino cerebro de obra y valor añadido en cada fase de la actividad laboral. Y ese talento es cada vez más difícil de conseguir, a pesar del elevado número de universitarios y técnicos que salen al mercado laboral cada año y de los miles de personas que buscan empleo. El desacoplamiento entre las necesidades de las empresas y las habilidades profesionales, no ya de los parados, sino de los jóvenes recién formados, es creciente

Y es evidente que esa disonancia hace urgente la creación de una tupida red de empresas, centros e instituciones que impulse ya, y de manera definitiva, un aprendizaje eficiente que posibilite reducir la tasa de paro juvenil. Para ello es necesario algo en los que se viene insistiendo desde hace años y sin embargo no se han dado pasos firmes en ese sentido: consolidar un modelo de formación profesional dual de calidad adaptado al contexto general, e incluso al geográfico más próximo, que frene los desequilibrios entre las necesidades reales del mercado laboral y la oferta formativa.

Para ello es preciso implicar a las pymes y contar con la complicidad de las grandes compañías. Y abrir el proyecto a la base del tejido empresarial. Porque la clave es conseguir que toda la cadena de valor trabaje en una única dirección. Sólo así se conseguirá mejorar la empleabilidad de los jóvenes y una economía mucho más sólida y competitiva. Y además estaríamos mejor preparados para hacer frente con firmeza a nuevas crisis como la que todavía nos afecta y las que puedan estar por venir.

Editorial | Disonancia formación-empleo que urge corregir para mejorar la competitividad
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