domingo 15.09.2019

Buen indicador sobre la temporalidad del empleo que deberá ser mejorado

El 49,5% de los contratos indefinidos que se firman en la provincia provienen de una situación de temporalidad, en su mayoría, y de la parcialidad involuntaria. Esas circunstancias parecen indicar que los empresarios prefieren optar por la contracción o el despido en vez de ajustar el número de horas trabajadas. Porque del total de trabajadores a tiempo parcial, más de la mitad —el 52%— trabajan de forma involuntaria. La situación es mucho mejor que en los años más duros de la crisis, cuando la parcialidad involuntaria llegó a alcanzar el 63% del total. El Plan Director por un Trabajo Digno ideado por el Gobierno en 2018 tuvo un efecto corrector al atacar de manera directa los focos del fraude en la contratación, erradicar el empleo no declarado y dificultar la economía sumergida.

 

No obstante, la temporalidad y la parcialidad involuntarias siguen afectando en mayor medida a mujeres, jóvenes y trabajadores en ocupaciones básicas. Y eso es algo que debe ser corregido. Todavía queda mucho por avanzar en el mercado de trabajo. Por ejemplo, en ese nivel de temporalidad y parcialidad involuntarias, que afectan a la mitad de los trabajadores en esa situación. Se trata de una forma de empleo que no cubre las necesidades y aspiraciones del trabajador y que castiga a los colectivos más vulnerables del mercado laboral. La correlación con la tasa de desempleo confirma que se trata de un indicador que delata falta de utilización del potencial de oferta de trabajo y que, evidentemente, también habrá de ser corregida. Y deberá hacerse, además, sin mayor demora.

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