jueves 15/4/21

Editorial | Sin denuncias no es posible perseguir el fraude

La ciberdelincuencia busca cualquier resquicio para rentabilizar el descuido de los consumidores, y la fiebre de las mascotas no es una excepción. Con un agravante: el perjuicio no sólo es el económico para los estafados, sino que a menudo se salda con daños para los animales. Comprar por internet un perro o cualquier otra mascota, sin conocer realmente la identidad del vendedor o si tiene autorización para criar y vender animales, es abrir las puertas al engaño. Al cliente y a las autoridades. El Seprona lamenta además que buena parte de estos fraudes no se denuncien, lo que impide perseguir a los delincuentes e investigar sus redes. En la provincia hay un registro de criadores autorizados. Ellos y los veterinarios son las únicas vías sensatas para hacerse con una mascota.

Editorial | Sin denuncias no es posible perseguir el fraude