sábado 24/7/21

Editorial | Estrategia contra la contaminación acústica

La ciudad prepara un nuevo Mapa Estratégico del Ruido que avance en los objetivos marcados por la Agenda 2030 para desarrollar poblaciones más seguras. Una estrategia en la que la principal herramienta contra la contaminación acústica, una de las que más afecta a los ciudadanos, es la limitación de la velocidad de los vehículos a 30 kilómetros por hora. León tomó esa decisión antes de que el Gobierno obligara a adoptarla, para frenar no sólo el ruido sino también la siniestralidad y la contaminación.

El tráfico rodado es la principal fuente de ruido en la ciudad, y las medidas urbanísticas adoptadas en los últimos años han ido trasladando su incidencia desde el centro hacia los barrios periféricos. En el plan diseñado hace tres años para luchar contra esta contaminación acústica se abogaba por establecer más carriles bici y reorganizar el transporte público, aspectos en los que se ha avanzado, pero en los que quedan aún muchas mejoras por abordar.

El caso es que los expertos del Laboratorio de Acústica Aplicada de la Universidad de León consideran que los cálculos de Tráfico de que reducir la velocidad a 30 km/hora rebajará el ruido en un 10% son excesivos; y preparan un mapa de calidad acústica que identifique qué factores influyen en el nivel de contaminación para poder diseñar las medidas con las que afrontarlo.

El ruido es una de las contaminaciones que provoca más problemas de salud, aunque el foco suela centrarse en la polución. Avanzar en el plan estratégico que ahora se prepara en la capital leonesa es una de las claves para diseñar una urbe más amable con las personas. Centrar el foco en el tráfico es querer ver solo una parte del problema. Los elementos ruidosos son muchos más, y merecen también atención.

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