sábado 28/5/22

Editorial | Ferraz envía a la picota a Diez al desautorizarle y dejarle de mentiroso

Los partidos políticos tienen la mala costumbre de proteger a los suyos. A lo largo de la Democracia se ha probado que incluso cuando son declarados culpables por los tribunales se usan ‘paños calientes’ para intentar disimular las cosas. En los conflictos internos se suelen relativizar o incluso culpar a terceros, o la prensa, habitual ‘responsable’ de todo lo que no termina de ir bien... Por ello, resulta muy llamativa la actuación que tuvo ayer la dirección federal del PSOE. Ferraz fue singularmente contundente con el secretario local de León y alcalde, José Antonio Diez. Probablemente todo se generó como consecuencia de la propia maniobra que realizó éste para intentar condicionar la actuación de los órganos de dirección del partido achacándoles un posicionamiento que fue desmentido rápida y contundentemente en un comunicado. Diez queda retratado como mentiroso desde sus propias filas. Algo que es muy poco frecuente en política. No el hecho de faltar a la verdad, lamentablemente sobrevalorado y eficaz en general en la sociedad. El conflicto que se genera es que un cargo orgánico con un puesto público de primer nivel sale vapuleado de un conflicto que planteó como un órdago frente a la jefatura provincial del PSOE que evidentemente ha perdido, sin que se haya llegado a la fase de votación: queda tocado por su maniobra espúrea para intentar deformar la realidad en su favor.

El parabién otorgado por Ferraz a las afiliaciones, cuestionadas por José Antonio Diez, abre la puerta a una asamblea el día 4 en la que —pase lo que pase en las jornadas que restan— deben ser los miembros de la agrupación local los que decidan su futuro. El intento para desacreditar a Pilar Carnero con fórmulas tramposas puede convertirse ahora en una celada para el propio Diez, ante las pruebas de que ha actuado buscando difamar a los órganos provinciales de su partido con acusaciones que se prueban infundadas.

El problema de las mentiras y de las huidas hacia adelante es que todo queda en manos del receptor de los mensajes. Aquí parece que Ferraz no se ha dejado chantajear y ha optado por ser valiente e imponer la verdad y la democracia interna. Si no se llega un acuerdo de integración los afiliados decidirán el día 4.

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