miércoles 30/9/20

EDITORIAL | Las fuerzas del orden, más allá de las sanciones

Casi un millar de multas han puesto los distintos cuerpos de seguridad en León desde que finalizó el estado de alarma, que se suman a las más de 7.000 sanciones que se propusieron durante los meses de confinamiento. Su trabajo ha sufrido un cambio drástico con la pandemia, y a sus ocupaciones anteriores suman desde marzo la vigilancia y control de las normas que se imponen (y cambian continuamente) para intentar controlar el contagio del Covid.

Quizá esta labor de vigilancia y las sanciones asociadas a ella sea la parte más visible del trabajo de los agentes de los distintos cuerpos, aunque su experiencia tiene también otras facetas mucho más humanas. Señalan, por ejemplo, que en numerosas ocasiones su trabajo es más de psicólogos que de policías o guardias civiles; que son un apoyo fundamental para las personas que viven solas y tienen algún apuro (una realidad que en la provincia afecta sobre todo a los ancianos); y que en los últimos meses lacras a veces invisibles como la violencia de género se han agravado y están más pendientes de ellas.

Son algunos ejemplos de la enorme labor humanitaria que tienen encomendada los y las agentes que velan por los ciudadanos mucho más allá de lo que a su seguridad se refiere. El confinamiento dio visibilidad a su trabajo en los momentos más duros, y ha sido reconocido por todos. Ni ahora ni en el futuro debe decaer este apoyo, al contrario, es necesario poner cada vez más en valor la entrega de personas que multan cuando deben, sí, y que son esforzados servidores públicos. El aplauso a su labor no puede cesar nunca.

EDITORIAL | Las fuerzas del orden, más allá de las sanciones