miércoles 25/5/22

Editorial: El informe de la Diputación debería incentivar un mayor control público

Criminalizar a todos los trabajadores públicos sería una injusticia grave. Más si cabe en estos momentos, con lo que han tenido que esforzarse cuerpos fundamentales del Estado como los sanitarios, los policías y militares, o incluso los profesores facilitando servicios en condiciones muy complicadas e incluso peligrosas para su propia salud. Pero también es cierto que durante estos meses de pandemia se han producido muchos abusos. Por ello resulta muy interesante la lectura del informe elaborado en la Diputación sobre lo ocurrido con sus trabajadores durante el teletrabajo. Y los datos son demoledores. Se han producido muchos abusos, y con unos efectos directos ya que el retraso en la realización de las labores genera perjuicios y aplazamientos que hubiesen sido subsanables con una mayor diligencia.

Lo ocurrido en la Diputación, nada sospechosa de falta de eficacia, debería animar a otras administraciones a realizar también auditorías

La llegada del confinamiento en marzo de 2020 envió a casa a muchos trabajadores, tanto de la empresa privada como públicos. Y se generó una situación novedosa para que la nadie se había preparado suficientemente. El paso de las semanas facilitó un acceso a mejoras técnicas con las que se pudo dar respuesta a las labores que cada cual realizaba previamente en una ventanilla, mesa o despacho. Lo ocurrido en la Diputación, una institución nada sospechosa de falta de eficacia —como bien conocen en los ayuntamientos y juntas vecinales de la provincia—, debería animar a otras administraciones a realizar también auditorías sobre la situación que se ha vivido. Por quejas de ciudadanos no queda. Han sido reiteradas las demandas planteadas en todos los frentes por parte de personas y empresas que precisaban realizar trámites y no conseguían avanzarlos dentro de los plazos o sin arduos esfuerzos.

La administración tiene que dar un buen servicio a las personas. Y tiene que ser consciente de que las limitaciones que genera lo digital complica a muchos, especialmente a los mayores, el acceso a la atención que precisan. El teletrabajo fue una necesidad y es una posibilidad, pero sólo cuando se actúa con responsabilidad y con eficacia para evitar a los ‘tramposos’

Editorial: El informe de la Diputación debería incentivar un mayor control público
Comentarios