martes 26/10/21

Editorial | León recibe la normalidad con entusiasta recuperación del turismo y de la actividad

El largo puente que concluyó ayer con la conmemoración institucional del 12 de octubre parece haber marcado un punto de inflexión en los comportamientos de los ciudadanos tras veinte meses en los que el covid llegó para cambiar por completo nuestras vidas. La entrada de León en cifras de incidencia que marcan la nueva normalidad sanitaria, con todos los matices que se quieran, llegó acompañada de las excelentes cifras que deja la ocupación turística en la capital y en el medio rural de la provincia y el extraordinario bullicio en las calles de la ciudad —que lo necesitaba, sobre todo, un sector hostelero extraordinariamente castigado— para poner fin a la larga programación que acompaña a la festividad de San Froilán.

Pero también del éxito en todos los sentidos de la felizmente —y valientemente— recuperada Feria de los Productos de León, como escaparate de lo mucho y bueno de lo que con razón presume nuestra potente industria agroalimentaria, convertida en pilar fundamental para el sustento de la economía y el empleo en la provincia.

Motivos de celebración, todos ellos, que ha sido posible en este momento gracias al relajamiento de las restricciones, que sin duda abren la puerta a un horizonte de normalidad sanitaria y social tan deseada como imprescindible. Porque aunque el coronavirus haya remitido a niveles no vistos en nuestro provincia desde el verano del año pasado, el comportamiento del virus durante los meses de invierno que se avecina debe mantenernos en alerta y muy pendientes de su evolución. El progresivo relajamiento de esas restricciones tiene que llegar acompasado de un alto grado de responsabilidad ciudadana para no volver a caer en el abismo de una pandemia muy dañina más allá de la economía.

Editorial | León recibe la normalidad con entusiasta recuperación del turismo y de la...