domingo 15.09.2019

Hacia una mayor implicación familiar y social en el cuidado de los mayores

Siete personas mayores reclaman cada día los servicios del Grupo de Mayores de la Unidad de Familia de la Policía Local de León. Problemas de movilidad, enfermedades o dolencias, caídas y en muchos casos la angustia son las razones por las que el Gruma ha participado en más de cinco mil actuaciones de carácter general desde su fundación en 2017 con el objetivo prioritario de asesorar y vigilar, junto a los servicios sociales, a quienes necesitan de sus servicios.

Una estadística revelaba hace unos días que casi uno de cada cuatro mayores de 65 años necesita ayuda para las actividades de la vida diaria y que dos de cada tres mujeres son personas frágiles con riesgo de evolucionar en caso de presentar algún problema de salud. Y un estudio experimental de la Red Centinela Sanitaria situaba a la provincia con tasas de dependencia por encima del 4%. La falta de estudios, el aislamiento social y las cuestiones relacionados con la salud son, cada día en mayor medida, los problemas que atribulan a los mayores. Y el incremento acelerado de la esperanza de vida nos encamina hacia una sociedad altamente envejecida y con graves consecuencias económicas y sociales, pero sobre todo personales, con la soledad como el mayor de ellos. En ese sentido, y más allá de la atención que puedan prestar el Gruma en particular y los servicios sociales en general, es necesaria una mayor implicación familiar y social respecto a los ancianos, interviniendo en su vida diaria, mejorando su autoestima e involucrándolos en iniciativas educativas, culturales, en actividades físicas y de ocio, e incluso de carácter tecnológico en lo básico. Pero sobre todo escuchando sus necesidades, porque el cuidado de nuestros mayores es esencial tal y como evoluciona la sociedad.

Hacia una mayor implicación familiar y social en el cuidado de los mayores