martes 17.09.2019

Hacia un nuevo transporte público más seguro, eficiente y de la más alta calidad

«Abrir un nuevo horizonte para establecer un transporte que se adapte al siglo XXI y a los cambios y movimientos poblacionales». Ese es el reto al que se enfrenta el Mapa de Ordenación del Transporte de Castilla y León que, ya en fase de tramitación administrativa con la consulta previa, deberá estar aprobado en un año. Ese nuevo mapa, que supondrá una profunda transformación sobre el actual modelo ideado en los años ochenta, permitirá rediseñar la red pública de transporte de la comunidad autónoma para hacerla más eficiente y coordinarla con las políticas transversales de lucha contra la despoblación. La búsqueda de la máxima eficiencia, seguridad y calidad deberá conjugarse con la consolidación de todas aquellas medidas ya aplicadas, especialmente en lo que afecta al medio rural, como el sistema de transporte a la demanda o el compartido entre el escolar y el regular de uso general, que se convirtieron en un referente de servicio público en ámbitos territoriales de difícil cobertura.

 

Y además deberá garantizar el derecho a la movilidad de las personas en todo el territorio y la igualdad de oportunidades entre los habitantes de las áreas rurales y urbanas. En ese sentido, las especiales características de la provincia

 

—de enorme complejidad por las dificultades orográficas y grandes condicionantes meteorológicos en invierno, enorme extensión territorial y dispersión poblacional y compleja estructura vial— supondrán un reto extraordinario al afrontar su redacción. Por esa misma razón, es esencial —y exigible en la misma medida— la participación de toda la población y de las administraciones locales para alcanzar el más amplio consenso social y político capaz de dar respuesta a las necesidades, exigencias y derechos de los leoneses.

Hacia un nuevo transporte público más seguro, eficiente y de la más alta calidad