domingo. 26.06.2022

Editorial | Pequeños hurtos, grandes pérdidas en dinero y seguridad

Es un clamor desde hace demasiado tiempo del comercio y la hostelería, sobre todo. La sensación de impunidad también de buena parte de los ciudadanos que, víctimas de pequeños robos (que en muchos casos hacen grave daño a sus víctimas), ven cómo los profesionales de la delincuencia miden sus fechorías para sumar multas que les permiten seguir robando con una impunidad imperdonable, amparada en una legislación que contempla estos asaltos como hechos aislados, ignorando que suelen ser los mismos los que los cometen.

Hasta ahora, si sale adelante la modificación legal que tramita este miércoles el Gobierno, y que contempla un necesario endurecimiento de las penas para los ladrones reincidentes. Aunque los robos sean poco cuantiosos, persistir en el delito endurecerá las consecuencias, si sale adelante la propuesta de modificación del Código Penal pactada por PEeCAT y el PSOE.

La medida busca terminar con el absurdo de que antes de acabar de tramitar las denuncias los delincuentes estén ya de nuevo en la calle. En la mayoría de los casos son suficientemente conocidos de las fuerzas del orden, por su reincidencia y pertenencia a bandas organizadas que miden al milímetro el valor de lo robado para pagar apenas multas, y no acabar en la cárcel.

Estos pequeños robos generan pérdidas sólo en los comercios del país de 1.800 millones de euros al año. Y el sector se siente impotente ante una rueda de robos, denuncias y salidas en libertad que les deja siempre a merced de estos profesionales del menudeo.

La norma que ahora se tramita pretende acabar con la multirreincidencia de la mayor parte de estos profesionales de la falta leve, y hacer justicia real al convertir la repetición de pequeños hurtos en motivo de penas de cárcel que también vayan sumándose.

Resulta incomprensible que hasta el momento la legislación no haya avanzado en este sentido. Sólo el año pasado los leoneses, ciudadanos y comerciantes, sufrieron casi 2.500 robos. Y la tendencia va en aumento, según advierten las fuerzas del orden. Es necesario gritar un ¡basta ya! contundente frente al descaro delincuente y la indolencia administrativa. Atentos al resultado de la tramitación administrativa del proyecto.

Editorial | Pequeños hurtos, grandes pérdidas en dinero y seguridad