sábado 27/2/21

Editorial | Previsión sanitaria inaplazable

En el plazo de diez años más de 2.500 sanitarios de León se jubilarán, y no será posible reponerlos con los jóvenes que actualmente se forman en las especialidades de medicina y enfermería. El envejecimiento de la plantilla sanitaria (más del 70% supera los 55 años) dificulta además la organización de los servicios. Por ejemplo, a esa edad no están obligados ya a hacer guardias.

La alerta sobre esta situación viene siendo denunciada desde hace tiempo, pero sigue sin establecerse una planificación que prevea las necesidades futuras y programe cómo va a cubrirse la atención sanitaria en un plazo que ya es acuciante.

La pandemia no ha venido sino a agravar esta situación. La presión sobre los servicios sanitarios ha puesto de manifiesto el déficit de profesionales, y está agotando a los sanitarios. A mayores, ha venido a precarizar aún más la situación laboral de muchos de los profesionales del sector, sobre todo los jóvenes, que vienen haciendo frente al coronavirus en la primera fila de la atención sanitaria con contratos marcados por la temporalidad y salarios no acordes ni con su formación ni con la responsabilidad y exposición a las que están sometidos.

Precisamente las precarias condiciones laborales son la causa de que durante años los profesionales de la Comunidad (como pasa en otras) hayan emigrado en busca de mejores condiciones de vida y oportunidades profesionales. Ese sí es un frente en el que las administraciones pueden actuar de manera inmediata, y evitar así seguir perdiendo efectivos que es cada vez más necesario retener. Una primera medida de urgencia que tiene que ir obligatoriamente acompañada de una previsión a medio y largo plazo de las necesidades en sanidad. El covid es sólo un ejemplo de lo que serán las exigencias médicas en el futuro. En mayor medida en una población cada vez más envejecida.

Editorial | Previsión sanitaria inaplazable