jueves 19/5/22

Editorial | Regeneración urbanística a la espera de respuesta

La integración del ferrocarril en la ciudad se diseñó en su día como mucho más que la eliminación de la barrera física de las vías. Antes del estallido de la burbuja inmobiliaria, la operación tenía previsto alumbrar un nuevo espacio urbanístico en el que no sólo se construirían cientos de nuevas viviendas, sino que permitiría regenerar toda una zona de la ciudad con evidentes deficiencias de diseño y habitabilidad.

Años después, con otras perspectivas también en materia de desarrollo inmobiliario, algunas promociones comienzan a dar forma a lo que será un nuevo barrio de la ciudad. Lo que está revalorizando unos terrenos que hasta ahora tenían difícil solución de mercado.

Sin embargo, sigue sin definirse la principal actuación que deberá determinar el futuro urbanístico de la zona: cómo gestionará el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) el erial en el que se han convertido los terrenos que han quedado alrededor de las obras integración del tren. Años ya de espera que se verán espoleados ahora por la iniciativa de organismos como la Sareb y otros promotores privados, que ultiman ya la tramitación del desarrollo de un buen número de promociones en la zona.

Los proyectos en marcha animarán sin duda una mayor actividad inmobiliaria en otros terrenos colindantes. Y, con ello, la puesta en valor de una zona que lleva demasiados años esperando soluciones. Quizá estas iniciativas empujen definitivamente a Adif dibujar la integración urbanística que la ciudad viene demandando.

Editorial | Regeneración urbanística a la espera de respuesta