jueves 19/5/22

Editorial | De la reivindicación del Primero de Mayo al desafío del día 12

Atajar la subida de precios e incrementar los salarios son dos de las reivindicaciones demandadas ayer por los sindicatos en las movilizaciones del Primero de Mayo, con un mensaje inevitable apelando a la lucha contra la precariedad laboral. El escenario es especialmente desalentador en la provincia de León donde, sumada a la estampida de leoneses en edad laboral hacia destinos más fructíferos, se siguen registrando datos negativos como los de la última EPA con 2.600 parados más en el primer trimestre del año. No se pudo dejar pasar ayer la emblemática jornada sin hacer el oportuno llamamiento a la protesta fijada para el próximo 12 de mayo que debería ser, por el bien de todos, más mayoritaria que la de ayer. «Nos jugamos nuestro futuro», apelaba en sus declaraciones el líder de CC OO, Xosepe Vega, para espantar un desánimo que en León ya es endémico. Lo de urgir soluciones inmediatas para la provincia y reclamar a las administraciones medidas que cambien el rumbo de nuestra precaria economía son mensajes tan añejos como ignorados y transmiten poca credibilidad no sólo de quien los lanza, también de quien se niega reiteradamente a recibirlos. Reacción lógica de una sociedad hastiada, harta de escuchar el tañido de que tan mal no estamos y de que somos quejicas por nuestra naturaleza envidiosa, mirando de reojo al vecino que sí ha sabido buscarse la vida. Habrá que buscar en los rescoldos lo que nos queda de dignidad después del bochorno y el desencanto que ha supuesto la Mesa por León. Aún así, ya como que no hay nada que perder, sería bueno demostrar que ante el fracaso persistente León no se resigna a tirar la toalla. Pero para ello hace falta más espíritu crítico en la calle, un tejido empresarial valiente, políticos comprometidos y no aceptar que nos vendan más motos. La lista de reclamaciones es larga. Transiciones injustas, infraestructuras retrasadas, inversiones desviadas y proyectos fantasma que nunca tuvieron visos de convertirse en realidad. Quedan, desde hoy, diez días para el 12 de mayo y mucho trabajo por delante para motivar a una población más que escéptica.

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