sábado 5/12/20

Editorial | Responsabilidad y generosidad para afrontar la lucha contra la pandemia

Casi seiscientos contagios en León en un solo día es el reflejo de una escalada generalizada en todo el país que pone techo a la propagación de la pandemia e inevitablemente ha hecho saltar todas las alarmas. La advertencia del presidente del Gobierno sobre que la situación en España es «grave y empeorará con la llegada del invierno» se percibía en su gesto sin necesidad de palabras. Una gravedad también enfatizada por el presidente de la Junta en su comparecencia junto al ministro de Sanidad, a quien insistía en la necesidad de adoptar medidas cuanto antes ante la extensión del virus que se vive en estos momentos y el consiguiente aumento de la presión sobre el sistema sanitario. El temor al regreso a una situación «dramática» alentaba de inmediato la implantación en Castilla y León del toque de queda a partir de hoy mismo.

De la experiencia de la primera ola se concluyó la necesidad de aumentar los equipos de protección y el número de rastreadores, test, ucis, equipos de protección y, sobre todo, personal. Un esfuerzo que, como se temía, ha resultado insuficiente porque el gran problema de nuestra sanidad siguen siendo los recortes en la financiación que la debilitaron, la clamorosa falta de profesionales y, todavía más evidente, la necesidad de adoptar criterios comunes.

La realidad a la que nos enfrentamos, reconocida por el propio Pedro Sánchez, es que los contagiados por covid registrados en España desde el inicio de la pandemia suma ya tres millones de personas, aunque el registro oficial los cifre en alrededor de un millón.

Pese a ello y a que los números puedan seguir disparándose, lo importante es fortalecer el ánimo y la confianza, asumiendo que todavía será larga la travesía que nos separa de la superación de esta terrible contrariedad que nadie podía imaginar hace unos cuantos meses. Plantar cara a un virus que se ha mostrado tremendamente difícil de combatir va a exigir un enorme esfuerzo social y un penoso sacrificio individual y colectivo. Un reto que habremos de afrontar con determinación, responsabilidad y generosidad. Acortar las libertadas esenciales y la movilidad son medidas imprescindibles que urge adoptar para evitar una mayor propagación de los contagios, un nuevo colapso de los hospitales y, lo que es más importante, la muerte de más personas.

Editorial | Responsabilidad y generosidad para afrontar la lucha contra la pandemia
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