domingo. 03.07.2022

Editorial | La silueta de la térmica desaparece en La Robla

Será un espacio medioambiental cuidado y acogerá una gran planta de hidrógeno, el combustible del futuro. Antes, debe llevarse a cabo un complejo proceso de demolición de los dos grupos de la ya inservible central térmica de La Robla, que dejó de funcionar cuando el acelerón a las políticas de descarbonización cerró la vía a las inversiones medioambientales para mantener una industria minera que ya tampoco existe.

Al margen del coste de la obra, el proyecto de demolición presentado por Naturgy calculaba en 28 millones de euros el beneficio del proceso en la economía de la zona, tanto en empresas de obra civil como en los servicios. Quizá hoy esta inyección económica sea más necesaria que nunca. Aunque sea temporal, la actividad y el empleo deben ser un pulmón de oxígeno para las rentas de la comarca. No hay que olvidar el compromiso.

Editorial | La silueta de la térmica desaparece en La Robla