jueves 19/5/22

Editorial | Toca responsabilidad: las vacunas no eran una solución milagrosa para todo

El incremento progresivo de la incidencia del covid resulta ya preocupante. Las sucesivas olas prueban que las cosas comienzan así y acaban en unos niveles inaceptables. Ayer mismo se sumó Alemania a las limitaciones que había iniciado Austria pocas horas antes. Es muy importante esquivar situaciones drásticas como las vividas en anteriores etapas de la pandemia. El daño humano, social y económico es inaceptable. Y toca la única solución posible, la responsabilidad. Intentar limitar los riesgos y cumplir estrictamente los confinamientos que deben respetar las personas que han dado positivo o han tenido contacto directo con afectados. Las situaciones de riesgo son el caldo de cultivo para la extensión de una pandemia que sigue cobrándose vidas humanas. Afortunadamente la campaña de vacunación ha sido un éxito y una mayoría de la población se ha sumado. Pero no se trata de una solución milagrosa que haga desaparecer el covid de un día para otro. Quizá los mensajes de las instituciones han sido un tanto equívocos. La tan traída «inmunidad de rebaño» era un mito a todas las luces inútil. Entre los nuevos contagiados hay muchas personas sin vacunar pero también hay otras que sí tienen las dosis. Lo importante es que el impacto en los hospitales y en las ucis sigue siendo limitada. Pero en todo caso, hay que recordar el viejo dicho de que es mejor prevenir que lamentar.

Editorial | Toca responsabilidad: las vacunas no eran una solución milagrosa para todo