lunes. 15.08.2022

Columnista con muso

Me he levantado temprano para escribir la columna, antes de que el calor me haga entrar en fase Huston tenemos un problema y empiece uno con los espejismos. Dado que la musa se ha cogido vacaciones, del Olimpo me han mandado un becario. El muso parece majete. El aro en la nariz le favorece y le da un toque pirata del Caribe. Enseguida, temeroso de que el calor se nos eche encima, le insto: «tú inspira, inspira…». Un minuto, dos, tres, diez, sesenta. Nada. Por fin, se le enciende la bombilla: «¿Qué tal una columna sobre mentes calenturientas?» Le aclaro: «Muy oportuna, pero si me diesen un euro por cada vez que sale en esta columna el hijo de la tonadillera podría empapelar Las Médulas». Descartada. Sigue pensando. «¿Sobre Cervantes…». Le interrumpo: «No, que mi mujer ya me llama Rocinante». Descartada también. Hace estiramientos. Me pide un refresco. Luego, se sienta a lo pensador de Rodin, que suele funcionar. Nada. Este muso no musea, pero suda más que el camello de Lawrence de Arabia. «Tú inspira, inspira…» le insisto, tratando de que no suene a que le estoy metiendo prisa. Está cada vez más pálido. Le ruego: «piensa, el calor va a más y pronto no recordarás ni que eres del Real Madrid». Seguía sin columna. Esto a Paco Umbral no le pasaba. Uf.

Le propongo dar una vuelta. Por la zona próxima al edificio de la Junta veo un gran cartel con el rostro de Biden. «Contra la participación de España en el imperialismo. No a la Otan». Nos recuerda que Estados Unidos bombardeó Siria y murieron inocentes. Cierto. Lo rubrica, con el logo de un león, Frente Obrero España. Un cartel caro para ser de proletarios. «Militares españoles de los tres ejércitos participan en el despliegue de la Otan ante la crisis de Ucrania», proclaman. Alto ahí. ¿Una crisis?». Le digo al muso: «Volvamos a casa, tenemos tema».

Con los años, las desfachateces las cazas al vuelo. ¿Quién ha pagado ese caro cartel? ¿La destrucción de Ucrania por Rusia es solo una «crisis», el malo de este horror es Biden? De nuevo ante el teclado le digo al muso: «una buena columna ha de tener un buen arranque». Me inspira: «¿Piensa Putin que aquí nos chupamos el dedo?». Le motivo: «No está mal, sigue». Y nos pusimos a ello.

Columnista con muso
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