sábado. 13.08.2022

El chachi cosmos

Me encantan las imágenes captadas por el telescopio Webb. Qué colorido, qué brillo, qué nada tan repleta. Un chachi cosmos. ¡Si solo faltan los osos amorosos! Lástima que uno tenga vértigo. No cuenten conmigo, pues, para viajar de momento al espacio. “¿Y si es para hacer un bolo en Gamínedes de tu Entrevista a Cervantes?”, me preguntará tentador ese amigo empresario teatral que todos tenemos. Con el precio actual de la gasolina no les arriendo los gastos de viaje, pero todo se puede negociar. Bromas aparte, qué calidoscópica belleza la de esas imágenes ofrecidas por la NASA. Qué gran pintor pudo haber sido el Big Bang. Hizo bien las cosas, para haber sido sin querer, o eso dicen los de ciencias. Qué tío, si se me permite la chusca expresión. Qué mano. Qué ojo. El interiorismo perdió un gran profesional, pero prefirió dedicarse a la ciencia ficción. Una lástima. También hay quienes creen que allá arriba, en un universo paralelo, puede haber versiones idénticas de nosotros, pero con antenas y doble tentáculo. ¿Por qué no, acaso en la tierra no hicimos un remake de El planeta de los simios? Esperamos expectantes nuevas visiones de allá arriba, a ser posible con paisanos.

Gran calorazo, sufrido lector. Cómo han de estar en el infierno, pobres. En cambio, en el chachi cosmos… tan fresquitos. Uno en su modestia, a falta de playa o de chalé con piscina ha colocado la tumbona en el salón y recuperado el casete Grandes Éxitos de Georgie Dann. No es para menos, ayer me cruce en el pasillo con una caravana de beduinos. Cambio coraza por una camiseta de Naranjito, clama Guzmán el bueno. Va a ser que no. Ya lo siento.

Otra cosilla más. Con este bochorno insufrible, escribes derecho y te sale torcido. Normal, si le pasa al Gran Redactor Jefe de los Universos cómo no va pasarle a uno. Huelva dio la máxima, pues que no se me derritan que tengo en invierno que darles allí una charla. Los meteorólogos advierten que añoraremos el calor cuando llegue el frío. O sea, que pasaré a ver esquimales en mi pasillo. Y todavía hay quienes niegan el cambio climático. De momento, cuando termine de escribir esta columna me voy a dar una ducha… o diez. Por cierto, ¿iba en serio lo del bolo en el chachi cosmos?

El chachi cosmos
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