jueves. 30.06.2022

La gran prueba

A veces, la oratoria parlamentaria de Pedro Sánchez parece lastrada por su encantado de haberse conocido, propia de los hombres apuestos y altos. A veces, denota en exceso el uso de técnicas de comunicación. Supongo que esto es inevitable en quienes ejercen la alta política. Pero lo importante es dar la talla en las grandes pruebas, y Sánchez la está dando en unos días extremos. Ha hablado claro sobre los peligros a los que nos enfrentamos. Y llama al malo por su nombre: Putin, al que desea ver sentado ante un tribunal. Tampoco ha eludido advertirnos de la dureza de los problemas que nos esperan, para los que se preparan medidas urgentes encaminadas a que nuestros sectores más afectados no caigan en el amplio frente de los daños colaterales. Ojalá no tarden. Y sí, lo importante para una sociedad es que sus líderes políticos, llegada la hora de la gran prueba, estén a la altura de la misma. Nuestra civilización está en peligro, y no caben aislacionismos. Somos españoles y europeos. Somos prójimo. Feijoó ha expresado sin rodeos el apoyo del PP a la política exterior del Gobierno, en esta situación sin precedentes cercanos. En efecto, si en las horas extremas no se da la talla política… ¿cuándo? No se debe añadir oscuridad a lo ya oscuro. Mentiría si escribiese que soy optimista, aunque como católico mantengo mi esperanza… pinchada con alfileres. Ay.

A Tolkien debemos un término muy interesante: eucatástrofe, que define un inesperado acontecimiento por el que se logra eludir lo que parecía un desenlace fatal. Por supuesto, no se trata de mera suerte, sino de una manifestación de la Verdad, explicaba en una carta de 1944 a su hijo, combatiente en la Segunda Guerra Mundial como él mismo había luchado en la Primera. Procedemos de un siglo terrible. ¿Qué final feliz cabe para la guerra de Ucrania? Todos los previsibles son malos, salvo que esa misteriosa eucatástrofe tenga lugar. Gracia, podríamos llamarlo.

Creíamos que no conoceríamos un crack de la economía, y lo estamos conociendo. Que las pandemias eran de otros tiempos, y lo son también de ahora. Que las guerras tenían lugar siempre lejos, y esta ocurre cerca. Ojalá logremos estar todos a la altura de nuestras propias pruebas.

La gran prueba
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