martes 15/6/21

Marte en viernes

Sin ánimo de ser aguafiestas, ni que se me enfaden los ectoplasmas de Julio Verne y de Asimov… ¿Qué pintamos en Marte, cuando la compasión humana es aún un territorio tan por explorar? Las imágenes remitidas son bonitas, pero tampoco dan ganas de ir. En términos de ocio, Marte es un largo bostezo. Un gran desierto sin espejismos. La agencia no ha de temer que su robot incumpla las obligaciones exploradoras porque E.T. se lo lleve de marcha. Pobre currante metálico, sin oficina de turismo en la que preguntar qué ver y dónde ir. Sin una tienda de souvenirs en la que comprar un banderín para el chaval, o un llavero al cuñado. »Aquí no hay playa/vaya, vaya», que cantaban The Refrescos. Pero tampoco debe uno fiarse, la nada siempre es sospechosa. En fin, soy capaz de aplaudir los progresos de la ciencia aeroespacial, pero ¿por qué irse tan lejos cuando hay quienes aquí no tienen para coger un taxi? Dicen que es para buscar restos de vida y en previsión de que nuestro planeta pete. Pues si peta no creo que en la nave vaya a haber asientos para todos. Además, puestos a marchar, prefiero a Venus. Allí, al menos, Chewbacca puede recomendarte una tasca con un buen menú del día. Según la Nasa, dentro de unos años pondrá mandar astronautas. A mí ya me pillará mayor para las emociones fuertes. Pues si encuentran lugareños, nada de hacerse los graciosos con chistes terrícolas malos, del tipo «Pues aquí han de tener ustedes muy buenos martemáticos». Un extraterrestre enfadado ha de tener muy malas pulgas. Y de las que tienen tentáculos.

Allí al planeta que vayas haz lo que veas. Si los marcianos comen piedras, cómelas. «¿Y si hacen el amor diez veces al día?», podrá preguntárseme. Pues nada, qué se le va hacer, se toma carrerilla. Todo sea por la diplomacia.

Pero bajemos a lo mundano, a nuestra propia tierra. No acostumbro a mandar a nadie a ningún sitio que no venga en el callejero, pero - visto lo visto- ganas dan de meter en cohete a Marte a todos esos necios insolidarios que siguen sin ponerse la mascarilla o que van fumando por la calle. Y que viajen con ellos Victoria Abril, Alaska, Vaquerizo y Bosé. De grumete, el innombrable. Ya saben. Ese mismo. A ver si allí nos los civilizan.

Marte en viernes
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