jueves 26/5/22

No negocies con una boa

No entiendo el lenguaje de la guerra. Se negocian convenios laborales, divorcios, desavenencias vecinales sobre la calefacción central… pero ¿qué hay que negociar con quien invade tu país y lo arrasa? Un malabarismo diplomático excesivo con el lenguaje, aunque sea bienintencionado por parte de la víctima. Pero no puedes negociar con la boa qué partes de ti puede comerse. ¿La negociación entre atacante y atacado servirá para que los ucranianos recuperen su país, o solo para que los verdugos ni siquiera se vayan castigados a la cama? Entiendo el dilema diplomático, pero me revuelve las tripas. Mal le irá a Europa si los tiranos no perciben que serán castigados. No mancillemos un verbo tan respetable como negociar. Troya está siendo destruida, de nuevo. Pero aquí nadie ha secuestrado a Helena. Intuyen los historiadores del mundo antiguo que ella solo fue la excusa, si es que realmente existió.

En efecto, resulta más creíble que la destrucción se debiera a la avaricia griega por hacerse con el control de las rutas comerciales por el estrecho de los Dardanelos, del que Troya era puerto obligado. En definitiva, riqueza. En Ucrania, Helena es un mineral valioso, una estratégica salida al mar, algo muy valioso que quizá aún no sabemos. Pero aquí no hay más épica que la del pueblo ucraniano y la de la fraternidad de quienes desde cada rincón de Europa se solidarizan con su sufrimiento. Millones de Homeros anónimos y pacíficos.

En una guerra, un político incompetente con ínfulas puede convertir su condición en un problema más, y no pequeño. Por fortuna, Trump no es el presidente de los Estados Unidos. Dos césares son ya demasiados, aunque sus egos se gusten.

Si me quieres disparar ya sabes mi paradero, pero no me pidas que además te preste la ametralladora. No llamemos negociar a detener la destrucción de un país, a cambio de fraccionarlo y/o no matar a quienes han quedado vivos. Si es eso, mejor llamarlo claudicación que paz. No aboguemos por defensas numantinas, que nosotros mismos en su lugar quizá fuéramos incapaces de realizar hacer, pero pidamos que los culpables sean sentados ante un tribunal internacional, tras comprobar que no llevan cápsula de cianuro escondida. Los nazis son ellos.

No negocies con una boa
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