miércoles 25/5/22

Tontería mundial que no cesa

Asia celebró ayer el Día Mundial del Soltero, que en España celebramos en febrero. Y como toda ocurrencia tiene su big bang esta se remonta a 1993, cuando unos estudiantes universitarios chinos concluyeron que San Valentín se había vendido al capitalismo, en lo que no les faltaba razón. Decidieron festejar el amor a uno mismo, porque si te regala tu pareja no siempre acierta con los nunchakus que querías. Desde entonces, a los mozos aquellos les habrá dado tiempo para casarse y divorciarse varias veces. Pero su idea se ha convertido en el equivalente oriental del Viernes Negro, la orgía capitalista de las compras, especialmente online. Solo el portal asiático Alibaba canaliza ese día ventas por valor de 38.000 millones de dólares. La soltería es estado normal, no da para ser ingresado en Urgencias, ni para brindar con sake. Vale, hay casos y casos. Por fortuna, nuestra sociedad se la liberado ya de rancios prejuicios, que se cebaban sobre todo con las mujeres.

Hoy sabemos que mejor solo o sola que en mala compañía. Admitido esto, ¿hay algo mejor que amar y ser correspondido? Todos tenemos un amigo que no se explica por qué no ha encontrado pareja. Le apuntas: «A lo mejor ese mandril que tienes disecado en el salón las intimida un poco…». Y él te espeta: « Si cedo en eso luego querrá que no durmamos con la tarántula viva, con lo que me costó domesticarla». En efecto, hay solterías y soltonterías.

Cada día le digo a mi mujer: «Qué bien te hubiese ido si llegas a ir a aquella cita a ciegas con aquel opositor a Notarías». Para no repetirme con la broma, lo mucho cansa, a veces se lo cambio por Rodolfo Valentino, Trump o incluso por Drácula. Ah, el amor, ese gran gag. Lo mismo que no me veo de astronauta o de lanzador de cuchillos tampoco me visualizo de soltero. Al menos, de soltero vocacional. En el peor de los casos, habría sido un «enamorado de oídas», como don Quijote. Y de la misma. Pero de esto hablaré en profundidad en las memorias que no pienso escribir.

¿Día Mundial del Soltero, para demostrarse amor a sí mismo regalándose lo que no necesitas? Pobre flechazo me parece tal consumismo entontecedor. Como este planeta siga así acabaremos celebrando el Día de la Gilipollez.

Tontería mundial que no cesa
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