lunes 10/5/21

Que nos pille con el chándal a mano

La fábula de los fondos europeos en León, como roto y remiendo, disculpa y excusa para todo, es como irle a Caperucita con que su abuelita tenía orejas peludas y hocico de lobo. Podían tener recato con el asunto, aquí que hemos visto cómo los billetes de la reactivación de las cuencas mineras financiaban explotaciones de áridos en el bajo Pisuerga. Recato, aquellos que creen que a cuenta del cuento de la caja fuerte de Bruselas se les va a arreglar el discurso político hasta las próximas elecciones libres (si llegara a haberlas, que esa es otra, con la deriva de analogía con las repúblicas bolivarianas, en un desembarco apresurado que ha traído la inundación de símbolos latentes a las tiendas de Amancio, con más chándales ya que el Decathlon) aquí en León, que podemos analizar los últimos treinta años en base a los planes pendientes de inversión, incluidos esos del carbón que salen ahora por el oficce de la cocina con diez años de retraso. Algo bueno tiene el instinto de memorizar la historia frente a la doctrina de historizar la memoria. Esos tipos que critican hoy al Gobierno por cubrir el palé de las vacunas con el escudo de España son los mismos que tiraban de brocha gorda para poner las letronas de la yunta en el eje subcantábrico, en los cartelones que salían en las fotos del satélite de las dos de la tarde, y en Soto y Amío se podían distinguir con nitidez desde La Espina. Cuánta burla. En algún momento, habrá que enviar a un emisario a Bruselas a advertir sobre el destino de la lana; para qué, dónde, por qué; para quién. Eso, sobre todo. Para quienes. En vista de las previsiones y la gente que queda para justificar el reparto, estamos en condiciones ventajosas para saltarnos un trámite: si traen el blindado y reparten los fajos en las cabeceras de comarcas, a tanto por parroquiano, se ahorraría un pastón la UE, amén de eliminar, de paso, la red clientelar que se ha creado en esta Sinaloa del Norte, tan bonita que le quedó al que diseñó el Belén, con pesebre y todo. Si un tercio de los fondos de desarrollo rural consignados por Europa a León en 2020 ya están ingresados en la cuenta corriente de una empresa de Palencia, que por la dedicación y el resultado bien podría llamarse Hozadores del Cerrato, es aconsejable no indagar dónde está el resto de la pasta.

Que nos pille con el chándal a mano
Comentarios