miércoles 25/5/22

Con más cabeza que corazón

No me puede parecer más oportuna la campaña lanzada por Pacma a nivel nacional y que el pasado domingo tuvo su reflejo por las calles de León y Ponferrada.

Decenas de perros, de esos que tienen la suerte de tener una segunda oportunidad después de conocer la cara más desalmada del ser humano, pasearon arropados por los voluntarios de las protectoras leonesas que les cuidan y les quieren hasta que encuentren un hogar definitivo.

El objetivo de la campaña, por muy obvio que parezca, no termina de calar en la sociedad, porque si no, no se explica que en España cerca de 280.000 perros sean abandonados cada año.

Por estas fechas es un «regalo» recurrente. Ese cachorro precioso que viene a alegrar nuestras vidas, crece, come, necesita cuidados, a veces costosos, necesita atención, cariño, paciencia y un plan B cuando nos vamos de vacaciones, ya que el Pet Friendly no termina de reflejarse en esta hostelería nuestra que cierra la puerta a nuestras mascotas.

No voy a entrar en el debate de adoptar o comprar. Lógicamente, es mejor la primera opción. Siempre hay que pensar que en alguna de las once protectoras de animales que hay en León nos está esperando nuestro perro, pero tampoco quiero yo tirar por tierra el trabajo de los criadores de perros, que preservan y cuidan las razas, y que hacen de su pasión por los animales su medio de vida.

Se haga lo que se haga, cuando se decide incorporar a un nuevo miembro de familia, porque es lo que en definitiva debe ser, —ya lo dice la nueva reforma del código civil, no son cosas, son seres sintientes—, hay que hacerlo con cabeza, y corazón, pero sobre todo con cabeza. No es una decisión que se deba tomar a la ligera, porque ese amigo fiel llega para quedarse y espera todo de nosotros, no se le puede fallar. Pero no lo digo yo, también nos lo dice que ley, que nos recuerda que el maltrato y el abandono están penados.

A todo aquella persona que le ronda la idea por la cabeza solo puedo que animarla porque, en mi caso, es lo mejor que he hecho en los últimos años, y le recomiendo que siga por las redes sociales a las protectoras leonesas que de manera incansable, tierna y responsables cuelgan en divertidos post cada uno de los perros y gatos que recogen para presentarnos a ese ser, que se adapte a nuestras vidas y complete nuestra felicidad.

Con más cabeza que corazón
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