domingo. 29.01.2023

Movernos para quedar igual

El presidente de la Federación Leonesa de Empresarios y del Consejo Social de la Universidad de León, Javier Cepedano, ha decidido descubrir las cartas que lleva tiempo anunciando, visto el dontancredismo que se impone en las diversas ambiciones en juego ante la salida de Nuria González Rabanal del decanato del Colegio de Economistas. En la patronal ha cumplido sus aspiraciones y busca nuevos horizontes, que desde luego están muy lejos de desaparecer de la escena pública local.

La actual decana, que rompió pronósticos en su llegada a la presidencia del colegio en su momento, deja el cargo. Pero eso no quiere decir que no existan proyecto y equipo de continuidad.

No son los únicos candidatos. Hay más intereses que llevan tiempo posicionándose para tomar el mando en el órgano colegiado de los economistas leoneses. ¿Acabarán desvelándose en abierta lid?

Al final la cuestión es que parte de estas cartas se reparten entre jugadores que mueven todas sus fichas en los mismos tableros. Imponer e imponerse sin pisarse la manguera va a ser tarea difícil. ¿Hasta dónde llegarán?

En juego está, sobre la mesa, la representación social que ofrece el colegio; y bajo el mantel la participación que en los últimos años ha tenido en la articulación de prometedores proyectos de futuro económico para la provincia. Lamentablemente pocas de esas ideas han conseguido tomar cuerpo, y el apalancamiento político y de los agentes sociales es la excusa perfecta para seguir flotando en el limbo sin réditos de los posibles.

En todo caso es el personalismo, las relaciones y el posible tejemaneje que se gesta en esos foros lo que parece despertar ambiciones. Hay que calibrar también el talento que respalda los puestos que se sortean en esas mesas de debate, que no tanto de decisión. Pero ahí cada uno que sopese su valía.

El caso es que el Colegio de Economistas marca terreno. En realidad tiene mucho que aportar a la sociedad leonesa, está por ver si esta cuestión está en el objetivo de alguno de los candidatos. ¿Descubrirán sus cartas o seguirán tirando piedras y escondiendo las manos? Habrá que cuestionarse si lo que León necesita de sus economistas es mover las sillas para que los personajes y las ambiciones se mantengan. Si creen que eso es lo que necesita León de ellos, adelante.

Movernos para quedar igual
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