lunes 28/9/20

Deudas y herencias

NUBES Y CLAROS | Atentos: la transición justa se escurre entre los dedos despistados y ausentes de estas tierras, mientras otras siembran y recogen con mucha mayor eficiencia las semillas de las que brotará el futuro de las regiones mineras

Enel, Endesa, como quiera que se denomine el proyecto energético que con sus intereses multinacionales y sus compromisos de rentabilidad y descarbonización sea el heredero del gran esfuerzo energético del Bierzo, tiene una deuda con la comarca leonesa en la que no caben requiebros, medias mentiras ni revoltijos de debate filosófico-existencial para enredar un escaqueo inversor que León no debe tolerar. Y suenan tambores de despiste y migajas para entretener discursos huecos y voluntades mientras el meollo se asienta en otros lares. Alarma además por que no es una alerta aislada. Atentos: la transición justa se escurre entre los dedos despistados y ausentes de estas tierras, mientras otras siembran y recogen con mucha mayor eficiencia las semillas de las que brotará el futuro de las regiones mineras.

¿Hacia dónde mira León mientras tanto? ¿Dónde demonios están nuestros próceres, desde los de la cuenca hasta los de la Junta, vigilando la herencia por lo perdido, los derechos por lo pendiente? Y, sobre todo, lo que ha de depararnos el futuro en este justiciero ajuste de cuentas del que todos hablan pero que León está dejando escapar como arena entre los dedos en un estado de parálisis dolorosamente injustificable.

Se impone un contudente puñetazo sobre la mesa. Urge exigir. Inyectar espabilina en dosis industriales, porque este tren amenaza con írsenos también de las manos.

Enel acaba de anunciar en esa cumbre del clima a la que lamentablemente hemos sido bastante ajenos que invertirá en Teruel 1.487 millones de euros para reemplazar por energías limpias los 1.101 megavatios que producían sus sucias centrales de carbón. Las mismas sucias abandonadas que producían en El Bierzo 1.052 megavatios, aunque en este caso la inversión será de 341 millones de euros. Un tercio de consuelo para sustituir el mismo abandono de carbón. Sólo que en ese Bierzo hoy renqueante nació, y de sus entrañas se arrancó, el origen de esa Endesa cuyos centro de decisión son hoy ajenos. La que busca con la Universidad proyectos que instalar en sus bercianos suelos ya yermos. La deuda histórica que la multinacional adorna pero no considera suya. Ojito.

Por otro lado, hace pocos días se conocían los proyectos empresariales que financiar con los nuevos fondos mineros. Curioso: Aragón arrasa. Nada que objetar: las ayudas van donde están las iniciativas; sin propuestas viables no hay apoyo justificable. Pero hagamos cuentas. Y veamos dónde queda León en todo este mapa de transición justa. ¿Dónde? Buena pregunta.

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