martes 29/9/20

Hay transición, falta la justicia

León se revuelve mañana, una vez más, contra la desidia o la sinrazón, quizá las dos cosas más algún otro condimento amargo, que la han ido hundiendo en la desesperanza. El resultado es una sociedad dolida y descreída, que cada cierto tiempo escupe su negativa a dejarse vencer sin más. Toca nueva cita histórica. Y queda después lo más difícil: posar la pancarta y remangarse. Rebelarse para no formar parte de la legión que denunciaba Delibes: «Cuando a la gente le faltan músculos en los brazos le sobran en la lengua».

Porque si al final una vez más la reivindicación se adorna con más palabras y gestos que actuaciones contundentes (y contantes y sonantes), la provincia seguirá dejándose los pelos en la gatera de un escenario global y digitalizado, en el que se pueden seguir alabando hasta el final de los tiempos los potenciales de riqueza leoneses mientras languidece la lámpara de la competitividad y las oportunidades. La que ya ha apagado la minería, y ha dejado a oscuras a las cuencas, que meses después siguen esperando a ver qué es en la práctica la ‘transición justa’. De momento, una monumental colleja de Europa y una preocupante tibieza en la respuesta del Gobierno de la bandera ecológica. Pasa el tiempo, cuando llegue la justicia ya no habrá nadie a quien impartirla.

En realidad el eufemismo de la ‘transición justa’ no es más que un irónico tratado de la historia de la provincia en las últimas décadas. Una sucesión de reveses, en los que en cierto modo también venimos amparando nuestra faceta plañidera, que se remontan a los planes de desarrollo del franquismo y el esquinazo que desde entonces vienen dándonos cuantas grandes oportunidades han llovido por otros lares mejor ‘comunicados’.

Ha habido de todo, pero es verdad que León sabe más de transiciones que de justicia. Ahora la reclama de nuevo. Veremos con qué capacidad de alzar la voz. Al carro se han ido sumando tanto quienes han visto la oportunidad de sumar fuerzas como los que han temido quedar retratados... pero fuera de la foto. León sale mañana a la calle (también en Ponferrada y Villablino) con gran festival de tractores y pendones. Es el día del orgullo y la palmada en el hombro. Será un éxito. El que indica que queda todo por hacer.

Hay transición, falta la justicia
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