jueves. 09.02.2023

Asilo en silo

CORNADA DE LOBO | Que el viejo silo de Sahagún esté vacío en el epicentro del antiguo océano de mieses de Tierra de Campos es como ver a un monosabio hincando el verduguillo en la nuca de la esperanza.

Que el carbón hay que dejarlo en sus vetas -adiós a la mina- estaba en el calendario y en la obligación de no enguarrar más el aire... que los ganados se irían al carajo de la estrategia europea agraria se supo hace ya treinta años... incluso ya uno se acostumbró a no ver jamás truchas de verdad en la gastronomía tradicional leonesa que se rifa por ahí... pero que el viejo silo de Sahagún esté vacío en el epicentro del antiguo océano de mieses de Tierra de Campos es como ver a un monosabio hincando el verduguillo en la nuca de la esperanza.

Silos vacíos... mala espina.

Ese silo, propiedad del ministerio de Agricultura, se lo pide ahora en cese de uso el ayuntamiento de la villa para alojar en él y en sus intalaciones contiguas actividades diversas, deportes, servicios públicos, culturales o turísticos y lo que se les vaya ocurriendo sobre la marcha conforme a necesidades y dineros. Dice su alcaldesa que, de esta forma, se garantiza el mantenimiento de esta espectacular construcción que podría seguir siendo lugar de encuentro de todos los pueblos de la contorna que, si antes concurrían aquí con sus carradas de trigo o tractores, ahora lo harían con la entrada a un concierto o a un partido de pelota vasca o a una feria o a una performance o a un soliloquio, vengan, pasen y vean. Todo puede tener asilo en ese silo antes que verle morir paralítico de ecos. Algo habrá que hacer.

Ese silo, en días de cielo soplado, se alcanza a ver desde el primer balcón de esta montaña -pon cien kilómetros- porque es silo que nació con ganas de «catedral del grano» y refulgía recién estrenada su blancura como una carabela gigante en el horizonte. Y Octavito, de madre facuntina, cree que es el momento de acompañar al sueño de este silo con otro viejo sueño suyo que ya propuso tiempo ha: hacer una réplica de la cuba medieval que se guardaba en el monaterio de San Benito -80.000 litros hacía-, la mayor de Europa en la Edad Media. Y después el viajero entenderá mejor el gran letrero a la entrada de Sahagún: «Con pan y vino se acorta el Camino... pasa y pide».

Asilo en silo
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