sábado. 28.01.2023

Echa la trapa

Echa la trapa el Cortinglé de Pucela y ni lagrimita boba se me escapa, aunque asistí a su solemne y aparatoso bautizo un 29 de febrero de 1974 (bisiesto era), naciendo su imponente edificio como Galerías Preciados, aquella primera modernidad comercial que exhibía esa ciudad de río barroso y definida entonces por un hiriente refrán que me acarrea disgustillos: Mierda, moscas, gitanos y ganas de ser Madrid: ¡Va-lla-do-lid!

El recuerdo de aquella inauguración lo tengo imborrable al vivirla con ojos de plato y por dos detalles que me causaron impresión: uno, distinguidas señoras empingorotadas y con pellejos de visón o zorra arramplaban al bolso sin una mínima discreción puñados de marisco y viandas exquisitas servidas sin duelo en aquel alarde... y dos, la confidencia entre burlona y airada que me hizo Manuel Jiménez Espuelas, presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero, sentados los dos en una escalera huyendo del jaleo y paripés con un wisky en la mano: «¿puedes creer que con los polvos y protestas levantados en Riaño nos ordenan desde Madrid ser displicentes y generosos con toda solicitud de indemnización que se plantee en los nueve pueblos afectados por el embalse... y que ayer mismo he tenido que autorizar el pago por perjuicios y lucro cesante a una empresa de Vitoria, Heraclio Founier S.A., por las barajas que dejará de vender en esos pueblos al cerrarse la presa?... increíble... ¿y cómo impedir a toda mujer que tenga máquina de coser en casa que alegue ahora ser modista o costurera para poder cobrar por cese de actividad?... pues nada, a cerrar los ojos y apretar el culo, que nos dan». Y me hizo un chinchín con el vaso.

Sería interesante conocer hoy cada una de aquellas indemnizaciones y lo que cada cual ganó a mayores en trece años de limbo jurídico hasta el cierre de la presa ocupando casas y tierras que sólo eran del Estado y por cuyo uso o negocio no pagaron impuesto alguno, aunque al final exigieron más indemnizaciones pretendiendo que se habían creado nuevos daños y perjudicados.

Echa la trapa
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