miércoles. 10.08.2022

El dron y la drona

Ya son invasión y aún estamos en sus inicios. El cielo del campo o la ciudad es cruzado por drones que zumban carreritas o recados. A lomos de drones cabalgarán mensajes, paqueterías, medicinas, bombas, drogas o chivatos. A lomos de un dron vendrá lo bueno y lo terrible. El taxi-dron hace sus últimos ensayos. La vida y la muerte no encontraron jamás mejor montura. Un dron será un pacífico cóndor que sólo observa y otro dron se hará veloz vencejo con cabeza nuclear.

Aunque su nombre técnico es Vant (vehículo aéreo no tripulado), ya lo llama dron hasta la Rae castellanizando el término inglés drone (zángano), su zumbido lo delata. Ahí tenemos al dron y, si Irene Montero lo exige femenino, la drona. El dron es un ojo del halcón que puede vigilar nuestra seguridad, ver antes que nadie un fuego en el monte, explorar la selva sin sajarla con carreteras, llevar un auxilio urgente a un andurrial perdido... pero también espiarnos, controlarnos. El ojo del Gran Poder vuela sobre tu cogote: hoy has ido siete veces a mear y tres fueron mentira, te dirá al cabo del día cuando te repase la conducta antes de dormir. Un sofisticado y perverso dron ya puede comprarse de extranjis y los hay bien baratos que compra cualquiera. Los del vecino de tu chalet ya le permiten cumplir su sueño de verse como El Diablo Cojuelo de Vélez de Guevara que iba levantando los tejados de la ciudad para fisgar lo que ocurría debajo sin que nadie se percatara. Pero viendo un dron se me pone mirada de escopeta con refrán: ave que vuela, a la cazuela.

Sin embargo, hay drones que taren pánicos, les ordeñan la lluvia a las nubes sembrando químicas en el aire y añadiendo alteraciones climáticas a un cambio que ya nos devasta o quema, aunque es en la guerra donde el dron se muestra diabólicamente letal. Drones turcos compra Ucrania, americanos y rusos abarrotan con ellos sus hangares, los isaraelíes hacen lo mismo; todos aman los drones. Y como son tan-tan-tan inteligentes, ojalá un día las guerras las hagan sólo los drones y no muera gente (soñar a lo bobo no cuesta).

El dron y la drona
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