miércoles. 06.07.2022

Oro, incienso y...

Hay en España ladrones de altura con artes de bajura que han robado o escamoteado o defraudado muchísimo más que don Juan Carlos I de España y 0 de Abu Dabi, ladrones, evasores, estafadores o comisionistas que ni fueron investigados o juzgados ni pisaron trullo, si es que no lograron incluso indulto o algún homenaje. Este argumento circula como cédula absolutoria entre la derechona valiente, la derechita cobarde y la derechíviris fluida declarándose juancarlistas toreramente para frenar el escandalazo popular y la avalancha política de censuras o furias que provocó la venida de un auténtico Rey Mago a este belén nacional de portal franco sin portero y sin más alas de ángeles que el trapo de treinta veleros en regata bajo bandera de «aquí me las den todas», Rey Mago majísimo que ya se nos volvió anteayer a Oriente, no se sabe si a por oro o a por mirra, porque incienso no le falta aquí con su coro turiferario de zarzuela costumbrista, corifeo ya dolido de lumbares por tanta reverencia y rendevú, acusando algunos también codo de tenista por agitar tanto esa banderita española que tiene sólo una corona real en vez del escudo constitucional y que tanto se ve en barquillas, yates y cosas náuticas, esa corona que representa a la Corona de España, Corona que por descaros o insolencias del rey demérito le baila cada vez más en la cabeza de su hijo don Felipe VI (el rey nuestro señor, Quevedo acata), lo que quiere decir que la noción de España como Reino hace también su regata sin timonel en las procelosas aguas republicanas evocando la noria de nuestra historia, tan bipolar. No es un gran favor a la nación, no. Este país no necesita reyes magos de magia potagia pidiendo incienso como un dios en su albedrío y oro como rey intermediario y regularizado, dejando la mirra como hombre o pijoalegre a su sucesor... detrás de mí, ¿el diluvio?... Y Otavito dice: Es realmente curioso que a España vengan todos a ponerse morenos, menos el demérito Juan Carlos que viene a blanquearse, ¡y vengan regatas y regateos!... nos vemos... «lo siento, sí volverá a ocurrir».

Oro, incienso y...
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