miércoles 12/5/21

Felipes Fascuas

C uando toda España iba con velas tras el clero sin mayor fe que la del carbonero o declaradamente farisea... cuando casarse solo pasaba por la iglesia... cuando los párrocos de pueblo eran los únicos que informaban a los guardias certificando o no la buena conducta de cada quisque... cuando era falta administrativa y no solo pecado el trabajar los domingos y fiestas de guardar y el no ir a misa dejaba todo un rastro de sospechas... cuando aún anteayer la España civil estaba confinada tres días de Semana Santa al prohibirse toda actividad de cines, teatros, espectáculos, fiestas o deportes, emitiéndose en las radios música clásica hasta desolar el corazón... cuando España, en fin, se santiguaba al salir a la calle o al pasar frente a una iglesia o besaba la mano al saludar a un cura y tenía en casa una botellita con agua bendita, otra de Lourdes, un laurel de Ramos colgando en el balcón y la vela de santa Bárbara presta al trueno entre el Sagrado Corazón y el cuadro de la Sagrada Cena que hay en el comedor... cuando pasaba todo esto, en el día de hoy no poca gente se deseaba Felices Pascuas lo mismo que en Navidad, y añadiendo o no el Floridas, apellido de la Pascua de Resurrección, día que el tercer mandamiento de la Iglesia obliga a comulgar (recuerda Fidel Fasgares cómo en todo pueblo los hombres, de suyo renuentes, comulgaban este día en bloque y algún párroco hasta llevaba lista de los que cumplían o no el precepto).

Pues ¡felices Pascuas! entonces.

Cuando el Gal, la X de Felipe Gonxález y todo aquello, hice felicitación navideña el «Felipes Fascuas y el próximo Barrionuevo». Lo triste es que me quedó de latiguillo carraca y por rutina viene también a esta fecha, cuando ya solo queda un Felipe en el candelabro, en el deseo o en la maldición, el Sexto en rey, un Felipe al que siegan la hierba bajo los pies día sí, día también, y en una de estas le tronza el tobillo la guadaña republicana, a él apunta... quieren hacerle la pascua, el «paso» de una Zarzuela a una Ópera trágica camino de Abu Dabi... o de Estoril, donde hizo costumbre el exilio su abuelo.

Felipes Fascuas
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