sábado 27/2/21

La lengua del dinero

No es nada comprensible para los mortales de calderilla, apuros y colas que, cuando más parece desbaratarse la economía esta con cierres de negocio estirando la cola del paro y los exilios a la terra incógnita de Qué Será por culpa de esta pandemia inacabable, la Bolsa española, sin embargo, haya registrado la mayor subida mensual de toda su historia, un 24%... tracatrá. ¿Quién lo entiende, si no te lo explica el Oráculo de Pedrún?...

Le llamamos tras un largo tiempo sin consultarle nada porque últimamente solo hace que colgar o burlarse de nuestros temores por un virus que, dice él, solo nos trae lo merecido y lo que, en realidad, hemos estado buscando o tentando las décadas últimas, o sea: el castigo a nuestras velocidades y a la falta de memoria, este estar nuestro abducios mirando a las sapas bardas del colorín y del confort y no mirarnos el culo, que es por donde ahora nos las están dando todas.

Esta vez el de Pedrún se explicó sin excesiva coña; todo lo que nos viene por delante solo será una copia de lo de atrás, algo dejá vu, nos dijo en culticursi, por más decorado nuevo y tramoya que estemos metiendo a este escenario global queriendo creer que asistimos a un acontecimiento extraordinario y tremendo que sucede de este modo por primera vez en la historia del hombre (y de la mujer). Octavito nos lo resumió: que dice el menda que pez grande come pez chico... que esta trepidación económica mundial por culpa del puto virus hace tambalearse a todos y caerse con sapada trágica a los mal apoyados, la mitad lo menos... que todo lo que estos pierden o pierdan lo engullirán las corporaciones y bancos más potentes... que estas empresas ya están viendo cerca el clarísimo negocio y así se están haciendo fuertes en las bolsas sabiéndose que merendarán a modo... que volverá mucho negociante y currante a la casilla de salida y los ricos, aún más ricos, no saldrán de su llegada al lago de las ocas... y que la lengua del dinero es la del único profeta a considerar, aunque sea bífida: bursátil y cagona... así que fíate de la Bolsa... y no corras.

La lengua del dinero
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