domingo 29/5/22

Manadas y suicidas

Cada año que pasa se multiplica el número de adolescentes y jóvenes españoles que resuelven su suicidio o lo intentan. Depresiones, acosos escolares, inadaptaciones y confusión existencial anuncian ahí su miserere. Tremenda realidad. E incómoda, porque todo suicidio nunca deja de culpar o maldecir a su entorno. «No le importo a nadie», «el vivir me cuesta» o «no me veo en ningún futuro» son las razones frecuentes de quienes al menos se atreven a llamar a organismos o teléfonos de ayuda. Como síntoma social es asunto muy grave viendo su progresión incontenible. Y es que cuando la vida ya no tiene ningún valor para un joven es que algo se está haciendo muy mal, es fracaso social. ¿Puede el pesimismo pudrir una sociedad? Lo hace con regueros de decepiones autodestructivas o encabronamientos que ensalzan la violencia. Lo vemos en las bandas juveniles latinas que en Madrid se citan para matarse; muchas veces son menores de edad y desprecian la vida, sobre todo la del otro. Pero el fenómeno es aún más trágico cuando se trata de la vida de la otra, violencia sexual juvenil contra la mujer, muchas veces una menor, multiplicándose acosos, agresiones y violaciones perpetradas a menudo en manada como si este execrable crimen de machitos cobardes fuera ya una moda televisiva que algún día retransmitirán en directo, ya que tanto complace hoy verlas en diferido en grabaciones de los propios violadores atacados de fiesta y narcisismo. ¿Cuánto tiene que ver el escandaloso aumento de estos delitos con su difusión y recreación en medios informativos?, ¿no será a veces esa prolija información un escaparate donde el tarado copia ideas o modos?... Al menos el suicida sólo se viola a sí mismo, pero su «delito» no es noticia acarreando un silencio informativo algo vergonzante y la ocultación de un mal creciente en este tiempo. Y habrá que preguntarse por qué el mayor índice de suicidios se da en Rusia y viejas repúblicas o Corea del Sur... y habrá que tomar nota de por qué nadie se suicida en Nepal, Haití, Antigua y Barbuda o Egipto.

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