sábado 27/2/21

Pan con pan

Celebrando hace poco el Día Mundial del Pan, salieron tantos al velador de la terracita tertulianta, que alguno hasta caía al suelo, lo que forzó al beso de conjuro que nuestras abuelas obligaban a dar al pan caído antes de tornarlo a la mesa para espantar el mal fario; «y si lo tiráis adrede, nunca escaparéis del maleficio», lo que quizá venga a explicar lo que ya pasa hoy... y más lo que vendrá mañana.

Porque salían y salían a la charla hogazas, barras, molletes, fabiolas, riches, pistolas, molondros, bollas y bollos de todo cereal, cotinos, boronas o broas, francesillas, catetos, tortas, bregaos, candeales, colones y colines, moñas, otanes, panchones asturianos, pa de pagès, peinetas, picos, roscas, sopakos vascos, señoritos, tajas, picos, teleras, trenzas, violines, panes de Cea, logrosanes, albardillas... poesía pura, la más grande y corta, solo tres letras: pan; y si hay que repetirla exigiendo justicia -¡pan, pan, pan!-, nace entonces la música a ráfagas de toda revolución.

El pan es la cara feliz del hambre derrotada. Y el pan se sueña en redondo. Si lo sabrá el cazurro, que desciende de una hogaza y una berza, atizó Peláez. Y Otavito, tan leonesete y paladín, reburdió; últimamente le hace llaga hasta la costura de su braga maragata, que de ahí le viene sangre materna.

Y siguió Peláez con que la reina madre de los panes de esta tierra fue siempre la hogaza (como «pan de León» se vende en Madrid), antaño hecha por lo común en el horno familiar o comunal, hogazona, bien metida en harina y hurmiento (llámelo masa madre el pijete lírico, diga furmiento la nostalgia madre y fermentum el latiniparlo) para que dure dos semanas en su dormir en saqueta o bajo paño, que es su palio (la barra, antes, era cosa señorita y más de ciudad). Y le cabe de bueno hasta el «pan con pan, comida de tontos», sin olvidar aquel latiguillo tan de mi madre: el pan, con ojos: y el queso, sin ellos. Pero el gran enigma richelieu seguirá siendo cómo puede gobernarse una España que tiene registradas 350 marcas de pan... ¡y 11.000 de vino!...

Pan con pan
Comentarios