Diario de León

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E l conflicto afgano ya lo vio Otavito hace veinte años como algo que podría resolverse con dinero, solo con dinero, papel moneda del que no se esfuma en trucos digitales, dinero contante antes que armamento, solo dinero. Y con muchísimo dinero lo intentó Estados Unidos y cada país en coalición sin oírle el consejo porque se puseron a despilfarrar en esa guerra inútil un capital desorbitado, marean sus cifras. Pero en el dinero de Otavito no cabía un solo tiro y el de los americanos fue hemorragia en instalaciones, armamento (ahora del talibán) y alguna obra civil, escuelas, clínicas o puentes que han hecho ricas a no pocas empresas adjudicatarias, naturalmente americanas y de algún otro país que arrimara su escopeta a esa sardina.

Hace veinticinco años a los talibanes no les fue fácil ir haciéndose con el país. Hoy lo han hecho en un pispás. Asombroso. No solo no perdieron carisma popular con tanto despliegue humanitario que rifó ahí Occidente, sino que lo han multiplicado y ahora su Emirato Islamista cae mejor en esa población con ganas locas de pegar una patada en la boca del estómago al civilizado redentor que con el catecismo de la democracia ha patrullado sus vidas estos veinte años bombardeando alguna que otra boda, mezquita o mercadillo. Y torturando en calabozos de aquel modo. El talibán va sobrado de sangre de mártires, la mejor semilla. Y nos lo agradecerá. El cómo es el enigma.

El  Plan Otavito  era limpio y fácil. Aún valdría; y con solo un 10% de lo previsto que se pone en billetes pequeños de dólar, euro o afganí afgano y se va bombardeando con él poblaciones, campos o montes. La gente se tiraría como loca a atropar ese maná (la democracia solo es dinero) y se demostraría que, con dinero el incendiario se hace bombero, paladearía la gente las mieles del capitalismo y eso sí que mina al islamismo más feroz. Y como la autoridad talibana empezaría a incautarlo,  la gente por su dinero maaaatá . De este modo empezarían a liquidarse entre ellos y así nos ahorraríamos bombas. Eso cree Otavito. El dinero todo lo corrompe.

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