viernes 20/5/22

Vagas, mayormente

Ceferino era su abuelo y Ceferino le pusieron a él, aunque le guste firmar Kefe. Ceferino fue panadero media vida y ganadero la otra media en lo mediano de montaña del Luna y Kefe, que por nacer en la capital es «de piso», estudió Derecho para nada y hace ya seis años hizo un máster de Ciencias Ambientales que para lo que le ha servido también podría habérselo ahorrado; de poco le vale en la vida que decidió acometer en 2017: lograr vivir él y su pareja con doce vacas de la raza «mantequera leonesa» casi extinta y un gallinero de ponedoras al aire libre en la vieja casa del abuelo, dándoles además un alegrón a los siete vecinos que aún quedan en el lugar, donde uno de ellos, Vitalino, trabajaría en sociedad con él produciendo leche al principio y criando alguna ternera para carne, aunque su objetivo primordial sería elaborar quesos de bouquet gourmet (aquí lo francés ayuda) cuya alta calidad garantizaría la cantidad de grasa de la leche de esta raza que ya en su día se ganó el récord entre el vacuno y sobradamente el título de mantequera; no da mucha leche, pero asombra. Con los quesos de sólo leche de vaca quiso seguir la senda abierta en Valbuena de Duero por el enólogo danés Peter Sisseck también metido a quesero sin dejar de elaborar desde hace veinitinco años vinos de a mil quinientos euros la botella. Quinientos quesos al año, no más, se dijo Kefe, quesos grandes de trece meses de curación. No salieron mal los primeros y, apoyando su promoción en lo exótico de la mantequera leonesa, garantizó su buena comercialidad y viabilidad futura, así que un primo segundo, cuya carrera le sirvió tanto como a él, se empeñó en que le contratara para apuntalar y ampliar negocio. Sólo lo hizo al apremiarle un pariente de ley y hace cinco meses empezó a trabajar, pero no duró ni dos, desconocía lo esclavo que le hace a uno el ganao y lo que significa «de sol a sol» en un vallín sin cobertura de internet y con el bar más cercano a tres leguas. El socio de Kefe cree que estas generaciones se envician en sus esperas cómodas y muelles y que por eso salen vagas... mayormernte.

Vagas, mayormente
Comentarios